Las recientes elecciones celebradas en los Estados Unidos esta misma semana han trascendido en términos de sus resultados configuradores de la Cámara de Representantes y del Senado. Adicionalmente, en ocasiones, también se destaca el mapa de gobernadores de los Estados. Pero, en todo caso, el alcance del análisis parece centrarse el impacto directo sobre el tramo final de la presidencia Bush y de la llamada repercusión exterior de los comicios.
Ahora bien, "América" ha votado mucho más. Podemos destacar algunas curiosidades dignas de consideración y que pueden marcar o reflejar, según se mire, tendencias en gran medida generalizables a lo largo del mundo, como por ejemplo:
1.- La calificación de "elementos nacionales" que no "locales" dada la relevancia de los factores determinantes del voto según la campaña y los resultados. Se supone que un 62% de los votantes apostaron por criterios "de interés y solución nacional" (corrupción en un 42%, terrorismo en un 40%, estado de la economía 39% e Irak en un 37%) por un 33% "local" y un 5% (inmigración y cuestiones morales) de ámbito mixto.
2.- Por primera vez desde 1994, los demócratas controlan la casa de representantes y por primera vez en la historia una mujer (Nancy Pelosi) la presidirá (speaker).
3.- Por primera vez en la historia, un gobernador "de color" dirigirá el destino del Estado demócrata de Massachussets.
4.- La mayoría de gobernadores será demócrata y se anuncian un buen número de cohabitaciones (gobernador y vicegobernador) de diferentes partidos. Además, pendientes del recuento de votos en Montana y Virginia, el Senado parece cambiar de color. Circunstancias todas ellas que, unidas al mayoritario (aún con relevantes fallos técnicos) uso de urna electrónica profundizando en el progresivo despliegue del e-governement y la e-democracia, supondrán un significativo cambio en la gestión de la cosa pública y un interesante movimiento crítico en el fin del mandato del presidente Bush además de favorecer un intenso debate (seguramente más mediático y formal que real) en torno a su futuro y posibles enjuiciamientos por su rol en Irak. Ya la nueva presidenta del Congreso anuncia sus preferencias en cuanto a comisiones de investigación (política energética, emergencia en el "caso Katrina" y operaciones de negocio en torno a la guerra) con una clara orientación «hacia el diseño de políticas de futuro y no a la reprobación de los gobernantes republicanos». En esta línea, la vertiginosa dimisión de Rumsfeld permite concentrar la crítica en su persona y aligerar el campo de maniobra del presidente para abordar una nueva etapa en un clima más favorecedor de encuentros que de confrontación.
Ahora bien, por debajo de esta punta del iceberg -de gran trascendencia-, conviene llamar la atención sobre esa gran cantidad de votaciones locales, consultas y refrendos populares que se han celebrado. Diferentes ciudades y Estados han convocado a sus electores sobre una larguísima y variada serie de asuntos de interés local o próximo de gran trascendencia. Destaquemos aquí algunos de ellos aprobados: la declaración del inglés como única lengua oficial en el Estado de Arizona; el incremento de salario mínimo o la consideración del concepto matrimonio en exclusiva para parejas de diferentes sexos y la no extensión de derechos igualitarios a otro tipo de parejas y uniones voluntarias en éste mismo estado y otras consultas similares -en una y otra dirección- en una decena de Estados; la aprobación de fondos especiales y preferentes para la promoción pública del uso de las energías renovables en California; las iniciativas incentivadoras de partenariados público-privados para la gestión de las necesidades y cuidados domésticos en Colorado o la legalización del consumo privado y uso terapéutico de la marihuana en este mismo Estado y planteamientos similares en otros muchos Estados con resultados distintos; la enmienda facilitadora de la investigación con células madres en Missouri; la autorización al uso de máquinas tragaperras y de juego con la consecuente recaudación fiscal…
En definitiva, la riqueza de las consultas populares, tan comunes en los Estados Unidos, ha vuelto a dominar el escenario participativo (y claramente diferenciado) a lo largo y ancho del país. Es importante destacar que estas decisiones suelen ser un buen termómetro de cambios y escenarios futuros en el desarrollo norteamericano a lo largo del tiempo. Muchas veces se pretende observar a los Estados Unidos desde una aproximación unitaria. Su realidad es mucho más rica. Ni responde a un bipartidismo cerrado y monolítico, ni a un modelo centralista y unitario ni a la rigidez de cuatro tópicos exportables. Consultas y cuestiones críticas que lejos de responder a lo que de forma simplista y generalizada se tacha de "políticas", encierran un claro componente práctico en la vida de los ciudadanos.
En esta ocasión, más allá de los significativos resultados generalmente destacables, emerge riqueza en la toma de decisiones. Viene bien observarla con atención. Así no sólo entenderemos mejor lo que de verdad pasa en los Estados Unidos, sino que seremos capaces de incorporar modelos, no sólo electorales o políticos, sino económicos y sociales a nuestra propia realidad. ¿Es alguno de estos temas ajeno a nuestra preocupación o tiene sentido trasladarlo a casa e incorporarlo a nuestro contexto?
Hace ya más de una década, la publicación de "Megatrends" causó un auténtico revulsivo en el mundo de la proyección de escenarios. Basado en el análisis de indicadores locales, se generalizaban tendencias futuras extensibles a un mundo global. Hoy, la búsqueda de nuevos modos de participación, instrumentos de decisión, cuestiones minoritarias críticas, etc., marcan una línea de futuro no desdeñable. Las noticias y anécdotas locales, veinte años más tarde, suelen ser las cuestiones clave en el comportamiento de sociedades "globalizadas". Conviene recordar este aspecto.
En este sentido, cuando aquí, desde la distancia, parecerían descalificarse consultas democráticas y "pequeñeces locales", no vendría mal contemplar, con humildad y capacidad de aprendizaje y asombro innovador, otras realidades. Aunque no sea sino como un mero ejercicio de contraste. Al margen del cambio en la capacidad de control de la política del presidente Bush (ya importante en sí mismo) los estadounidenses han optado por otros muchos elementos relevantes que marcarán de forma intensa, mucho más de lo que parece, su futuro (y en cierta medida, el nuestro).