Al Sr. Urquijo

Al Sr. Urquijo
19
Febrero
2010
Opinión

LAS manifestaciones del Sr. Carlos Urquijo, parlamentario del PP, sobre un acuerdo adoptado por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento de Ortuella, que tengo el honor de presidir, relativo a una moción que trataba sobre la prolongación de una condena a un vecino de nuestro pueblo, me obligan a realizar una serie de consideraciones.

Si fuera posible, me gustaría saber si el señor Urquijo ha leído la moción o simplemente se ha dejado llevar por los titulares de prensa. Si no la ha leído, y así lo desea, muy gustosamente se la remitiré. Sepa el Sr. Urquijo, que no comparto su afirmación de que este acuerdo supone un retroceso en la deslegitimación del terrorismo, sino que me atrevo a afirmar que afianza, aún más si cabe, la indestructible voluntad de una corporación municipal por colocar un grano de arena más para lograr la paz en este país.

El acuerdo adoptado por unanimidad por el pleno del Ayto de Ortuella está basado en las líneas maestras de nuestro municipio, ya que debe saber que en el año 2001 todos los grupos políticos con representación durante la legislatura 1999-2003, incluido el partido político del que forma parte, es decir el PP, junto con PSE-EE, EAJ-PNV, EA, IU y Batasuna, firmaron el siguiente documento:

"La Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Ortuella, formado por PSE-EE (PSOE), EAJ-PNV, EA, Batasuna, PP e IU, manifiestan su firme voluntad de trabajar en pro de la normalización de la vida política de nuestro municipio, con el compromiso de trabajar juntos mediante el diálogo y el debate sin perjuicio de nuestras diferencias políticas, en pro de una convivencia pacífica, que en el pleno ejercicio de la libertad evite el enfrentamiento entre quienes representamos una u otra opción política y traslada a nuestro Pueblo valores de libertad, tolerancia y respeto de los derechos humanos.

Ortuella, a 20 de julio de 2001"

La moción presentada, consensuada y aprobada por unanimidad de todos los partidos con actual representación municipal en Ortuella, es un claro ejemplo de compromiso y coherencia, ya que no hace otra cosa que trabajar en la línea de lo aceptado y firmado por todos, en el acuerdo de 2001 incluido la formación en la que el señor Urquijo milita.

El mostrar la preocupación por la situación de incertidumbre y angustia de la familia y del entorno de un vecino de nuestro pueblo, sea de la ideología que sea, y denunciar públicamente si entendemos que se pueden estar vulnerando sus derechos humanos, es la máxima expresión de representatividad pública y política y quien así no lo entienda, desde mi humilde punto de vista, no merece ejercer como representante público.

No debe olvidar el Sr. Urquijo que quienes hemos aprobado esta moción somos legítimos representantes de todos los vecinos y vecinas de Ortuella, sea cual sea su condición política, y que es nuestra obligación trabajar para trasladar a nuestro pueblo valores de libertad, tolerancia y respeto de todos los derechos humanos.

El Sr. Urquijo tiene todo el derecho a recurrir o solicitar que alguien recurra o anule este acuerdo municipal, tomado de forma totalmente democrática y por unanimidad, pero si lo hace, debe saber que actúa en contra del criterio de todos los representantes del pueblo de Ortuella. No se olvide que cinco (5) de los concejales y concejalas que aprobaron esta moción, desgraciadamente como el señor Urquijo, viven con escolta por estar amenazados. Para ellas y ellos, así como al resto de Corporación, mi personal agradecimiento y mi respeto por el criterio, el esfuerzo y la valentía que han mostrado al apoyar a nuestro convecino Patxi.

Al Sr. Urquijo le traslado mi invitación para que conozca Ortuella, sus gentes y las personas que han tomado esta decisión y para despedirme le transmito el mensaje con el que di por finalizado el Pleno donde se aprobó la moción: "Espero que esta semilla caiga en tierra abonada". Deseo de todo corazón que la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco, de la cual su partido político forma parte y donde se trasladará la citada moción, sea tierra abonada y reciba muchas semillas como la dejada por el pleno del Ayuntamiento de Ortuella para obtener ese jardín que todos deseamos: La Paz.
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