Tras retractarse uno de los miembros del jurado del veredicto la eurodiputada vasca considera que esa mediación europea “está a tiempo de convertir el largometraje de terror, en el que vive Pablo Ibar hace dos décadas, en una película con un final justo y por lo tanto, feliz”.
La vicepresidenta de ALDE ha destacado que “este es el caso de Pablo Ibar, un ciudadano europeo que acaba de ser declarado culpable de un asesinato triple cometido hace 25 años”. A continuación, ha recordado que la opinión mayoritaria de los observadores que han asistido al juicio es que “llamar evidencias a los débiles indicios que no permiten ni situar a Pablo en el lugar de los hechos es una broma”. Además ha recalcado que “leer lo que cuenta alguno de los miembros del jurado que acaba de retractarse de su decisión explica los prejuicios y las presiones que pudieron conducir a la condena”.