“No basta con anunciar 400 millones: hay que garantizar que puedan ejecutarse. Ministro, haga que el dinero llegue de verdad a los bolsillos de los consumidores, porque hoy tenemos compras paralizadas y comunidades sin fondos”. Con estas palabras la diputada del Grupo Vasco Idoia Sagastizabal ha exigido al Gobierno español que resuelva antes de finalizar el año las miles de peticiones de ayudas pendientes para la compra de vehículos eléctricos.
En una pregunta dirigida al ministro de Industria, Jordi Hereu, Sagastizabal ha puesto de manifiesto durante la sesión de control en el Congreso las diferencias entre las promesas que realiza el Gobierno central y la realidad de lo que ocurre con las ayudas que publicita.
“La semana pasada se anunció el Plan Auto 2030, que prevé ayudas para la compra de vehículos eléctricos con un presupuesto de cientos de millones de euros. Sin embargo, mientras se presentaba este nuevo plan, miles de ciudadanos se preguntaban qué ocurriría con sus solicitudes del Plan MOVES III, abierto hasta el 31 de diciembre, si debían cancelar la adquisición o asumir el riesgo de esperar unos fondos que no llegaban. En Euskadi, 3.400 solicitudes pendientes, a las que si sumamos las que están llegando y llegarán suponen unos 50 millones de euros en espera”, ha explicado Sagastizabal.
Tras la exigencia del Gobierno Vasco y el rechazo inicial del Ministerio de Industria a inyectar más presupuesto al plan que finaliza ahora, el departamento de Hereu anunció finalmente hace unos días que sumará 400 millones para dar respuesta a las ayudas que siguen sin resolverse. El problema, ha explicado la diputada jeltzale, es la credibilidad del Ejecutivo en esta materia: “No es la primera vez que sucede algo parecido. La anterior prórroga del MOVES decayó y dejó a miles de personas en el aire hasta que se aprobó su retroactividad”.
Tras criticar el desconocimiento del Ministerio sobre el número de solicitudes pendientes y el dilatado plazo hasta que los consumidores reciben las ayudas prometidas, Sagastizabal ha censurado que estas prácticas minan la confianza de la ciudadanía: “Esta dinámica de anunciar nuevos planes de forma precipitada cuando aún no se ha cumplido lo comprometido en los anteriores erosiona la confianza de quienes cumplen con todos los requisitos y esperan que la Administración cumpla. La sensación de improvisación no solo afecta al MOVES III, sino que también mina la credibilidad de cualquier nuevo plan que se anuncie”.
A pesar de que el ministro de Industria ha afirmado que el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha comunicado a las comunidades autónomas que hará las dotaciones presupuestarias para que se respeten las solicitudes pendientes hasta el 31 de diciembre, Sagastizabal ha exigido que no queden suspendidas esas solicitudes una vez que pase esa fecha y ha criticado el poco margen que deja a las comunidades para “realizar todo el procedimiento”.