“El hecho de que el Gobierno haya optado por la vía del art. 43 prueba que la reforma es más simbólica y de oportunismo político que sustancial. Si verdaderamente se considera la necesidad de blindarla en la Constitución, hubiera sido mejor, y más responsable, trabajar un contexto de mayor consenso y abordar los derechos sexuales y reproductivos y la interrupción voluntaria del embarazo como derecho fundamental con todas sus consecuencias, y no abrir falsos debates que pueden generar una opinión contraria a un derecho ya consolidado legal y socialmente”, ha explicado este jueves la portavoz del Grupo Vasco, Maribel Vaquero, durante el debate a las enmiendas a la totalidad presentadas por PP y Vox a la reforma constitucional presentada por el Gobierno para incluir el derecho al aborto en la Carta Magna.
La portavoz jeltzale ha repasado el histórico de las leyes sobre el aborto durante la democracia hasta llegar a la sentencia del Tribunal Constitucional de 2023, que ante un recurso del PP por la reforma de la Ley Orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo de ese mismo año, “reforzó ese blindaje elevando el derecho al aborto a rango constitucional”, es decir, “al máximo nivel”.
“¿De verdad cree el Gobierno que existe un riesgo real de que este derecho se limite, se derogue, como para reabrir un debate que ya estaba superado? Porque eso también tiene un riesgo: poner en duda derechos que ya están consolidados”, ha advertido.
“Si así fuera, el Gobierno estaría obligado a reformar el artículo 15 de la Constitución, que es donde debería residir el aborto como derecho fundamental. Sin embargo, se limita a introducirlo en el artículo 43, donde solo se introduce como un principio rector”, ha proseguido Vaquero. El problema, ha explicado, es que en el primer caso sería necesario un referéndum y la disolución de las Cortes.
Si se quiere “blindar este derecho, la reforma deberá dirigirse en ese sentido, y no buscar atajos interesados”, y por eso el Gobierno ha propuesto una “reforma aguada” que, además, tampoco tiene “visos de prosperar” en la Cámara, ha concluido Vaquero.
Sin embargo, la portavoz jeltzale ha concedido “que los derechos no son perennes ni inmunes a los cambios, y los primeros derechos que se cuestionan son los conseguidos por las mujeres”, y es necesario garantizar que “no se produzca ningún retroceso”.
Por ello, ha finalizado explicando que “pese a las reservas que nos produce el oportunismo político de la propuesta y de los riesgos jurídicos que habría que mitigar, prevalece nuestro compromiso con las mujeres, con su derecho a decidir libremente, para que la Constitución consagre lo que legal y socialmente es ya una realidad. Y, en consecuencia, votaremos en contra de las enmiendas a la totalidad”.