Adulación: herramienta política

Adulación: herramienta política
02
Otsaila
2007
Iritzia

No creo descubrir nada nuevo si afirmo que las finalidades políticas del Partido Socialista Obrero Español y de cualquier otro partido de obediencia estatalista, y las del Partido Nacionalista Vasco deben ser y son radicalmente diferentes. De esto, como corolario, se deduce el que aquellos partidos, y el PSOE en particular, intenten desbancar a EAJ/PNV de aquellas instancias en las que el mismo está presente y desde las que puede ir llevando adelante su ideario político, más si consideramos el caso del Gobierno vasco en el que este último partido ha contado con su liderazgo desde la fundación de dicho Gobierno. De ahí que el intentar desbancar a EAJ/PNV de ellas y en ese camino intentar debilitar al máximo a dicho partido, sea algo totalmente lógico y que para ello se valgan prácticamente de todas las vías legales y "legales".
Por otro lado, ya desde que Julio Cásar pronunció su famoso "Divide et vinces" ("Divide y vencerás"), ha sido esta una estrategia seguida en múltiples campos y en el político, en particular, por partidos de un determinado comportamiento ético y que cuentan con los medios para ello. Así, cuando en un cierto grupo político rival se creen ver discrepancias entre algunos de sus miembros, sean estas reales o no, sean en aspectos esenciales o accesorios, el que se procure incidir en ellas es algo que está a la orden del día para estos partidos, que siempre proclamando su respeto hacia el otro partido y su no ingerencia en asuntos internos del mismo, no tendrán empacho en utilizar sus potentes altavoces para trasladar a la opinión pública esas diferencias sean o no presuntas. 

Y así, para trasladar esto a la opinión pública una importante vía consiste en adular al líder o a los miembros de uno de los grupos por ellos percibido, mientras denigran al que consideran el líder o a los miembros del otro. Y no olvidemos que la adulación no es más que una estrategia de seducción: ¡Qué bien se siente una persona cuando le dicen que es imprescindible que él va por la buena vía (y se lo cree)! Y así, no se da cuenta muchas veces de que para seguir recibiendo esa adulación, debe ceder lo que le es propio, tolerar lo intolerable y disculpar la culpa, de manera que el adulador no se enfade y entonces se pierda su simpatía.
Leía hace algún tiempo en el editorial de la revista argentina "Psicología Integradora" (octubre del 2004): "(Un concepto) es la seducción que produce la adulación. Tras la adulación hay algún tipo de manejo o manipulación para quien sabe qué objetivos quiere… Si bien menosprecio o desprecio parecerían ser contrarios son dos caras de la misma moneda. En sí mismas las loas y alabanzas desmedidas son una desacreditación de la persona en tanto se le está engañando infantilmente… (Si estás en esa situación) piensa que algo de la confianza y estima por vos mismo anda fallando, que ello te lleve a reflexionar para ver cómo cambiar…". Y esto que es cierto desde un punto de vista psicológico general, lo es más, si cabe, en política. 

Por todo ello y dado que últimamente estamos contemplando cómo una serie de personas del PSOE o de otros partidos de obediencia estatalista, así como medios de comunicación en modo alguno afines a EAJ/PNV, inciden en el mismo, alabando a algunos de sus miembros, mientras critican duramente a otros, a uno no puede por menos que venirle a la mente la preciosa fábula de D. Tomás de Iriarte, fabulista del siglo XVIII, que ya por aquellos tiempos tuvo que cargar contra los falsos alabadores o aduladores de turno, y que quizá por ello tuvo que sufrir los rigores de la Santa Inquisición Dado que a lo que parece no hay nada nuevo bajo el sol, no me resisto a traer aquí una pequeña muestra de su ingenio:

"Un Oso, con que la vida
ganaba un piamontés,
la no muy bien aprendida
danza, ensayaba en dos pies.

Queriendo hacer de persona
dijo a una Mona: ¿Qué tal?
Era perita la Mona
Y respondiole: Muy mal.

Yo creo, replicó el Oso
que me haces poco favor.
Pues qué, ¿mi aire no es garboso?
¿No hago el paso con primor?

Estaba el Cerdo presente,
Y dijo: ¡Bravo! ¡Bien va!
¡Bailarín más excelente
no se ha visto ni verá!

Echó el Oso, al oír esto,
sus cuentas allá entre sí
y con ademán modesto
Hubo de exclamar así:

Cuando me desaprobaba
la Mona, llegué a dudar;
mas ya que el Cerdo me alaba,
muy mal debo de bailar

Guarde para su regalo
Esta sentencia un autor:
Si el sabio no aprueba, ¡malo!
Si el necio aplaude, ¡peor!"

Ahora que cada cual saque sus consecuencias.
PARTEKATU