El Parlamento Europeo ha debatido esta tarde un informe en el que se lleva trabajando cuatro años. El documento establece un conjunto de normas mínimas para aproximar las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas que determinan los requisitos de accesibilidad para las personas con discapacidad que deben cumplir productos y servicios. Tras cuatro años de trabajo esta semana verá previsiblemente la luz un acuerdo marcados por las resistencias del consejo a asumir el alcance de las obligaciones a las que se comprometieron al suscribir el manifiesto de la ONU sobre la discapacidad.